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San Cayetano

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lunes, 31 de agosto de 2009

La libertad, el bienestar y la riqueza no se solicitan ni se piden: se conquistan.
Raul Scalabrini Ortiz
el peronismo es esencialmemte popular,todo circulo politico es antipopular por lo tanto no es peronista.
juan peron.


dia internacional de detenidos desaparecidos

Por iniciativa de FEDEFAM (Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos) el 30 de agosto se conmemora el Día Internacional del Detenido Desaparecido. Esta fecha constituye un aporte al fortalecimiento de la conciencia mundial sobre la persistencia de la práctica de la desaparición forzada de personas -catalogado como crimen de lesa humanidad por la OEA y la ONU. Se inscribe, asimismo, en el trabajo que los organismos de derechos humanos realizan para influir en las políticas publicas nacionales e internacionales con el objetivo de prevenir toda forma de autoritarismo y consolidar la vigencia de los derechos y libertades. En la última sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (Ginebra, 29 de junio de 2006) se aprobó el proyecto de Convención internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas.Marta Ocampo de Vázquez, Presidenta de Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora y miembro de FEDEFAM y Horacio Ravenna, co-Vicepresidente de la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos), participaron en representación de todos aquellos que promueven esta iniciativa desde hace 25 años.47 países aprobaron el proyecto que deberá ser ratificado en la sesión ordinaria que el Consejo tendrá en el mes de septiembre

martes, 25 de agosto de 2009

se cumplen 52 años de la realización del Cabildo Abierto del Peronismo del 22 de agosto de 1951, la mayor concentración popular que recuerde la historia en un acto político. Dos millones de personas tituló el diario La Razón. El acto comenzó cuando llegó Perón con todo su gabinete pero sin Evita. Habló primero el secretario general de la CGT, José Espejo, que luego de unas pocas palabras se retiró del palco para volver de inmediato acompañando a Evita, la que provocó un estallido de euforia en los asistentes. Espejo expresó entonces la propuesta popular y planteó las candidaturas de Perón y Eva Perón para las elecciones del 11 de noviembre. A continuación habló “la abanderada de los humildes” quien identificó esa concentración con el 25 de Mayo de 1810 y el 17 de Octubre de 1945. Se dirigió a sus “grasitas” recordándoles que la oligarquía estaba al acecho, elogió a Perón pero no hizo referencia concreta a su candidatura. Y llegó el turno del General, que tampoco se refirió a las candidaturas mientras la gente lo interrumpía y pedía la proclamación de la fórmula. Espejo propuso entonces pasar a un cuarto intermedio hasta el día siguiente; la respuesta de la multitud fue unánime, “No”. La insistencia de la gente provocó que volviera Evita al micrófono, quien pidió un plazo de cuatro días para decidir. Le respondieron nuevamente que no. Ella entonces pidió dos horas y, luego de insistir que “renunciaba a los honores y no al puesto de lucha”, se puso a llorar en el hombro de Juan Domingo Perón.Fue toda una señal, era la primera vez que Evita lloraba ante su pueblo. Ella parecía tener conciencia de lo que significaría de ahí en más la concesión que se estaba haciendo. Unos días después, Evita anunció que no aceptaba la candidatura, con lo que se consumó la primera imposición de los militares y de los sectores más reaccionarios del país.Esta decisión se justificó luego en el cáncer, pero lo cierto es que Perón cedió a las presiones considerando que había que aquietar el frente interno, objetivo que igual no logró, ya que el 28 de septiembre se produjo el levantamiento, rápidamente sofocado, que encabezaron el primer general Benjamín Menéndez y el otrora famoso capitán Lanusse.Luego vinieron otras concesiones, como la entrega al ejército de las armas que Evita había comprado en Holanda para la CGT, y en septiembre de 1955, un nuevo golpe elitista y minoritario derrocó a Perón a pesar del abrumador triunfo que había obtenido en las elecciones de 1951.La historia nacional está impregnada de estas situaciones que al inicio no se vislumbran tan trascendentes pero que posteriormente cambian el curso de la historia. No olvidemos otras experiencias del pasado como el 20 de junio de 1973 cuando, teniendo las pruebas necesarias, no se procedió contra los responsables de la matanza de Ezeiza y luego fueron los mismos que primero con la Triple A y posteriormente como socios de los militares genocidas, atentaron contra el pueblo.Estos hechos deben ser recordados no sólo en memoria de Evita, no sólo como un momento trágico en la historia del movimiento popular, sino porque es necesario aprender de ellos, especialmente hoy cuando alumbra una nueva esperanza.Es por eso que debemos defender con toda la fuerza y en todos los ámbitos este gobierno que en menos de noventa días ha devuelto la ilusión a la ciudadanía. Este gobierno que cuenta con más del 80 por ciento de aceptación en la población, que se enfrenta con los poderes internacionales para impedir que sigan devastando el país.Ya no son los militares los que imponen por la violencia el proyecto del capital monopólico, hoy son los propios empresarios y sus gerentes que vestidos de democráticos políticos intentan desestabilizar al gobierno.Hay quienes pretenden confundir la firmeza en las convicciones y el compromiso con el mandato recibido con actitudes de ausencia de diálogo. El diálogo del Presidente es permanente con el pueblo, su verdadero y único mandante, y no con los intereses de una minoría asociada a los dueños del capital internacional. No dejemos de manifestarnos en apoyo alproyecto nacional y popular que conduce Néstor Kirchner, el proyecto por el que entregó su vida nuestra inolvidable Evita.
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sábado, 22 de agosto de 2009

regar la memoria para que no cresca el olvido
Aquella madrugada del 20 de agosto de 1976 el fuerte estallido de una bomba convulsionó a los pobladores de Fátima, una pequeña localidad bonaerense. Ya en la mañana, pudieron ver el resultado de la explosión: en el lugar donde se cruza el Camino de Tierra con la ruta 16, había cuerpos desparramados, muertos despedazados. Con el tiempo se supo que las víctimas de la "Masacre de Fátima" fueron treinta personas secuestradas, cautivas en el campo clandestino de la Superintendencia de Seguridad del Departamento de la Policía Federal y trasladados a un lugar solitario para su asesinato. Hoy, al cumplirse el vigésimo quinto aniversario de ese episodio de terrorismo del Estado, los familiares de las víctimas realizan un acto en el local de ATE, ubicado en la calle Belgrano al 2500. Los mismos familiares que, ya con la democracia recuperada pudieron ir reconstruyendo los sucesos que la gente de Fátima no puede olvidar.La noche antes de la explosión, en esa localidad del partido de Pilar, se advertían movimientos de vehículos y helicópteros del Ejército. Esas acciones militares eran siempre controladas: los hechos quedaban en la oscuridad. La Junta Militar que llevaba menos de medio año en el poder del gobierno sombrío, justificó esta presencia de aparatos y actores militares en el "vandálico hecho sólo atribuible a la demencia de grupos irracionales que con hechos de esta naturaleza pretenden perturbar la paz interior y la tranquilidad". Según el médico forense de la policía de Pilar, Gregorio Ferrá, uno de los muertos llevaba en un bolsillo una tarjeta en la que decía "30 x 1". La hipótesis que corría era que las fuerzas arma das, si uno de sus integrantes era ultimado por los "subversivos", lo "cobraría" con treinta personas secuestradas. Cuando se produjo la masacre de Fátima poco antes había sido asesinado el general Omar Carlos Actis, uno de los organizadores del Mundial del ''78.Los secuestrados "sentenciados" fueron trasladados en un camión. Ya sin vida, fueron apilados en el paraje donde estalló la bomba. Se buscó que el hecho apareciera como un enfrentamiento. Los restos, todos, presentaban orificios de bala. Tenían las manos y los ojos tapados. Fueron identificadas cinco personas: una mujer y cuatro hombres. El resto, 9 mujeres y 16 hombres, fueron sepultados en el cementerio de Derqui bajo la denominación "NN". Años después, el trabajo de identificación de las víctimas fue arduo: las fichas dactiloscópicas habían desaparecido. En 1985, el Juicio a las Juntas incluyó este caso en el que aparecía "supuestamente involucrado personal militar que, en cumplimiento de decretos, participó en la lucha contra la subversión". Se resolvió la exhumación de las víctimas de la masacre de Fátima. La identificación fue emprendida por el Equipo Argentino de Antropología Forense y así, comenzaron los estudios que respondían al enjuiciamiento de militares y policías involucrados en el asesinato. La Ley de Obediencia Debida paralizó estas causas. Con la apertura de los juicios por la verdad, a partir del 97, el Equipo retomó el trabajo. Logró ya la identificación de ocho de las víctimas de Fátima. Los familiares, algunos reencontrados con el destino de sus desaparecidos, otros todavía esperando, estarán hoy en el acto recordatorio, al que adhieren, como era de esperar, las organizaciones Madres de Plaza de Mayo— Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Abuelas de Plaza de Mayo.
El 15 de agosto de 1972, en la postrimería del gobierno dictatorial del General Alejandro Agustín Lanusse, veinticinco presos políticos pertenecientes al PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo); las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) y Montoneros, se fugaron del penal de Rawson en la provincia de Chubut. Seis de ellos lograron llegar al Chile de Salvador Allende. Diecinueve no alcanzaron a subir al avión. Se entregaron luego de acordar públicamente garantías para su integridad física. El 22 de agosto los diecinueve prisioneros fueron fusilados a mansalva con ráfagas de ametralladoras en la base naval Almirante Zar. Como antes había sucedido en la masacre de José León Suárez, algunos sobrevivieron para contar la historia, para mantener viva la memoria, para no olvidar, ni perdonar.
regar la memoria para que no cresca el olvido
regar la memoria para que no cresca el olvido

el ser peronista revolucionario

El militante revolucionario, no participa de las prácticas que humillan al pueblo, sabe que un compatriota sistemáticamente humillado, es un hombre derrotado; la historia le demuestra, que los pueblos se liberan organizándose y movilizándose; con pasión, con fervor, con el corazón, con fanatismo, por los sueños de felicidad compartidos en un destino común. Es un insulto a su condición de militante, toda política que tenga por objeto comprar voluntades, utilizando las necesidades del pueblo. Puede vincularse de mil formas con el pueblo, pero sólo admite a su lado las voluntades, que libremente y como iguales, comparten con él, un proyecto liberador

NÉSTOR VOS JUNTO A LOS 30 MIL SON EL ALMA DE NUESTRO COMPROMISO