María Cristina Rodríguez Castellanos radioangulo.cu
El acceso al conocimiento es una necesidad inobjetable del ser humano para ser más libre y llevar una vida que le permita un mayor contacto con el mundo que le rodea de una manera consciente. De esa forma se origina una interrelación intrínseca, necesaria para el desarrollo de la mente humana a la que todos tenemos derecho.
Posibilita además, una participación activa dentro de la sociedad que contribuye a su evolución más acelerada, de acuerdo con el ingenio y los propósitos que desea alcanzar el hombre, en el sentido genérico, ya que la mujer es también un ente activo en dicho proceso que exige su comienzo desde la infancia y no tiene límites de terminación, sólo hasta que cesa la vida.
Para alimentar esas ideas que surgen y que favorecen al desarrollo de la existencia humana hace falta introducirse en el mundo de las investigaciones y de los estudios, acciones negadas para los que no saben leer ni escribir.
Los analfabetos pasan por la amarga experiencia de ser marginados dentro de la propia sociedad, donde viven y no tienen ninguna oportunidad, a pesar de contar con ingenio y dotes naturales que harían más rico y dinámico el proceso evolutivo del mundo con una participación plena y productiva, dándoles el derecho que les pertenece.
En Cuba, mucho antes del de triunfo revolucionario, en lugares de las serranías donde combatían, la guerrilla inició una tenaz lucha por ofrecer a los habitantes de los alrededores donde se encontraban la posibilidad de alfabetizar a la población de las zonas bajo su control, por ejemplo en la Sierras, Maestra, Cristal y en el Escambray.
Luego del Primero de Enero de 1959, uno de las principales metas que se trazó el gobierno revolucionario fue luchar contra el analfabetismo. El 26 de septiembre de 1960, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz anunció en la Asamblea General de las Naciones Unidas que Cuba sería el primer país en América que no tendría ni un solo analfabeto.
La Campaña Nacional de Alfabetización que se llevó a cabo en nuestro país fue de alcance nacional, impulsada desde el 1960 al 1961 por el Gobierno cubano para reducir el analfabetismo y aumentar el porcentaje de población escolarizada. La operación redujo el analfabetismo desde un porcentaje superior al 20 por ciento en 1958 al 3,9 por ciento en 1961, que fue proclamado como "Año de la Educación".
Si abordamos, la Constitución de Cuba de 1940, el sistema educativo lo identificaba las grandes desigualdades en el acceso a los recursos y oportunidades educativas, sobre todo en los sectores más pobres donde eran nulas prácticamente.
La Campaña en Cuba demostró que la alfabetización de un pueblo, tanto como el hecho educativo constituye, un acontecimiento y el éxito depende de la participación masiva y unánime de todas las organizaciones y los sectores de la población.
Por medio de brigadas de voluntarios que se desplazaron en el país, se estableció el centro de la campaña para realizar la labor de alfabetización. Estas usaban como material el manual Alfabeticemos y la cartilla Venceremo.
Los tres años de Revolución, 1961, fue determinante en la historia del pueblo cubano. A la proclamación del carácter socialista de la Revolución, la victoria de Playa Girón y otros importantes acontecimientos se le sumó la Campaña de Alfabetización. El 22 de diciembre de 1961, Cuba fue proclamada territorio libre de analfabetismo.
Desde el poder de los revolucionarios se pusieron en práctica diversas medidas con el objetivo de eliminar el analfabetismo, entre ellas, se crearon cerca de 10 mil aulas nuevas y se incrementaron los maestros de las zonas rurales.
Se organizaron las Brigadas Conrado Benítez, cuyo nombre procede de un voluntario que fue asesinado. Estas brigadas estaban compuestas por estudiantes, con edades de entre 10 y 19 años. Para integrarlas se necesitaba la autorización de sus padres. Se les equipó con un uniforme especial, ropa, una manta y una lámpara de aceite con la que podrían viajar por el campo de noche, estas lámparas llegaron a convertirse en el símbolo de las Brigadas.
La experiencia no estuvo exenta de riesgos: los jóvenes fueron objetivo de los contrarrevolucionarios y 10 de ellos fueron muertos, entre los que se encontraron el estudiante Manuel Ascunce Domenech y el hombre en cuya casa se alojaba, Pedro Lantigua. También se crearon otras brigadas, como las "Brigadas Patria o Muerte.
El 22 de diciembre de 1961, el Gobierno expuso cumplida con éxito la Campaña Nacional de Alfabetización y declaró a Cuba, en la Plaza de la Revolución José Martí, como territorio libre de analfabetismo.
Este articulo es un llamado de atención a las autoridades Nacionales, Provinciales y Municipales de todo el país. Y particularmente al máximo responsable de el cuidado de los trabajadores rurales, que hace la vista a un costado sobre esta masacre de niños BANDERILLEROS y PEONES DE CAMPO que se comete día a día en los campos de Argentina. Gerónimo "Momo" Venegas titular de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). Este personaje que comparte tertulias con la SOCIEDAD RURAL ARGENTINA y de los grandes hacendados de Argentina y forma parte sin sentarse en ella de la llamada Mesa de Enlace Agropecuaria, NIEGA SISTEMÁTICAMENTE ESTA REALIDAD.
La muerte lenta los niños son conscientes de lo que les puede pasar.
El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
CHICOS ROCIADOS CON PESTICIDAS TRABAJAN COMO BANDERAS HUMANAS.
LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA Argentina
El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza'.
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar. Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros.
'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'. Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad. El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida.
Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar.. Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos. Tienen un olor fuertísimo.
'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino.
No hay protección de ningún tipo.
Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos. 'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados.
Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados. -Nos buscan dos productores. Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital. Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día.
No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados. A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños.
El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
Glifosato Asesino Silencioso
¿Que es el glifosato y por que esta matando a nuestros niños?
El glifosato (N-fosfonometilglicina, C3H8NO5P, CAS 1071-83-6) es un herbicida no selectivo de amplio espectro, desarrollado para eliminación de hierbas y de arbustos.
Toxicidad y efectos indeseables
La de Protección Ambiental (EPA), así como la Organización Mundial de la clasificaron los herbicidas con glifosato como levemente tóxicos en la para exposiciones oral e inhalación, pero recientes estudios sugieren que el nivel IV sería más apropiado para exposiciones oral, dermal, e inhalatoria. Sin embargo, sigue en severa para exposición ocular.
Sin embargo, un estudio reciente, ha mostrado que las formulaciones y productos metabólicos causarían la muerte de embriones, placentas, y células umbilicales humanos in vitro aún en bajas concentraciones En dos ocasiones la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos ha encontrado científicos falsificando deliberadamente los resultados de las pruebas realizadas en los laboratorios de investigación contratados por Monsanto para estudiar los efectos del glifosato.En el primer incidente involucrando ``Industria Biotest Laboratories", un revisor del EPA declaró después de la investigacion sobre "falsificación de datos de rutina" que era "difícil de creer la integridad científica de los estudios cuando se dice que tomaron muestras de los úteros de machos". En el segundo incidente sobre falsificación de resultados, ocurrido en 1991, el propietario del laboratorio (Craven Labs), y tres empleados fueron acusados en 20 cargos; el propietario fue condenado a 5 años de prisión y una multa de 50.000 dólares, el laboratorio fue multada con 15,5 millones de dólares y se le ordenó pagar 3,7 millones en restitución. Los laboratorios Craven habian realizado estudios para 262 empresas, entre ellas los plaguicidas de Monsanto.
Soja, químicos y acusaciones
La soja sembrada en el país ocupa 16,6 millones de hectáreas de diez provincias y tiene nombre y apellido: “Soja RR”, de la empresa Monsanto.
Jesús María, Las Peñas, Sebastián Elcano, Villa del Totoral. Todos pueblos y ciudades del noreste cordobés donde las poblaciones rurales ancestrales sufrieron intentos de desalojos por parte de empresarios y productores sojeros. Quienes resistieron, organizados en el Movimiento Campesino de Córdoba (MCC), este año sufre un nuevo embate: aviones fumigadores pasan sobres sus casas, arruinan los sembradíos, mueren los animales y la salud comienza a resentirse. “Ya hubo intoxicaciones. Después de cada fumigación tienen que ir al hospital. Lo que no pudieron hacer con las topadoras lo quieren lograr con el veneno para la soja”, afirmaron desde el MCC, integrante a nivel nacional del Movimiento Campesino Indígena (MNCI).
“Los síntomas de envenenamiento incluyen irritaciones dérmicas y oculares, náuseas y mareos, edema pulmonar, descenso de la presión sanguínea, reacciones alérgicas, dolor abdominal, pérdida masiva de líquido gastrointestinal, vómito, pérdida de conciencia, destrucción de glóbulos rojos, cambios de coloración de piel, quemaduras, diarrea, falla cardíaca, electrocardiogramas anormales y daño renal”
Malformaciones y abortos
San Cristóbal es un poblado de quince mil habitantes en el norte de Santa Fe. En agosto de 2005, el intendente Edgardo Martino denunció que en el primer semestre del año se habían producido once nacimientos con malformaciones congénitas, y tres habían fallecido a los pocos días. También advirtió la existencia de otros tres casos en localidades vecinas. No aventuraba causas posibles, pero reconocía que todas las acusaciones apuntaban a las plantaciones de soja –y los agrotóxicos utilizados–, que habían crecido de forma exponencial en la última década.
A partir de un estudio científico, realizado durante dos años y encabezado por el Hospital Italiano de Rosario,vincularon malformaciones, cáncer y problemas reproductivos con exposiciones a contaminantes ambientales, entre ellos el glifosato y sus agregados.
Fumigaciones y cáncer
El Grupo de Reflexión Rural (GRR) censó diez pueblos con denuncias sobre contaminación con Roundup. El caso testigo fue el barrio Ituzaingó, en las afueras de Córdoba. Allí viven cinco mil personas, 200 de ellas padecen cáncer. El barrio, humilde, de casas bajas, está rodeado de monocultivo. Al este, norte y sur hay campos con soja, sólo separados por la calle. “En todas las cuadras hay mujeres con pañuelos en la cabeza, por la quimioterapia, y niños con barbijo, por la leucemia”, lamenta Sofía Gatica, integrante de las Madres de Ituzaingó
Niños "banderilleros"
Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar. Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros. El “mosquito” es una máquina que vuela bajo y "riega" una nube de plaguicida. Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar. Los rocían con "Randap” y a veces “2-4 D” (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos. Tienen un olor fuertísimo. Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: "Que tengamos cáncer", ejemplifica."Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza.
EL EFECTO QUE TIENE EL AGROQUIMICO EN LA SALUD Los plaguicidas son productos químicos empleados para matar plagas (insectos, hongos, malezas, roedores, etc.) que dañan las cosechas o pueden causar enfermedades en las personas. Estos productos químicos matan por interrumpir o cambiar procesos vitales normales de la plaga. Las principales vías de entrada son: 1.PIEL: es la más frecuente, ya que la contaminación de la piel puede producirse fácilmente y a menudo pasa inadvertida. Ese contacto con la piel puede ser la consecuencia de: • Verter o salpicar sobre la piel un plaguicida durante su manipulación. • Llevar ropas, guantes, sombreros, botas o medias que tengan plaguicidas. • Limpieza o manipulación de equipos que tengan plaguicidas. • Rociamiento accidental, ya sea directo o por desviación desde el campo vecino. El peligro que los plaguicidas atraviesen la piel es máximo cuando: • la temperatura ambiente es alta • la piel está húmeda • La piel no está intacta 2. PULMONES: el ingreso por los pulmones puede producirse: • Durante la mezcla y preparación de plaguicidas para el rociamiento. • Durante el rociamiento. • Al penetrar o permanecer en una zona tratada antes de que el polvo se deposite o el líquido rociado se seque. 3. TUBO DIGESTIVO: aunque la mayoría de las personas no tomarán deliberadamente un plaguicida, pueden hacerlo: • Al consumir alimentos o bebidas que se hayan contaminado por haberles caído plaguicidas o por estar almacenados cerca de plaguicidas. • Al consumir alimentos o bebidas que se hayan preparado o almacenado en envases vacíos de plaguicidas. • Al manipular y comer alimentos con manos que estén contaminadas con plaguicidas. • Al tocarse la boca con manos contaminadas. 4. OJOS: los plaguicidas pueden penetrar el organismo por los ojos y producir efectos generales. También pueden provocar daños locales, a veces permanentes.
Pueden ocasionar efectos agudos (accidentes) o efectos crónicos resultante de la exposición prolongada (enfermedades profesionales). No todos los agroquímicos tienen el mismo efecto en la salud porque hay personas que son más susceptibles que otras, incluso muchos tienen bajo riesgo de toxicidad para las personas si es aplicado de acuerdo a las dosis, repeticiones y normas de carencias prescriptas. Pero fundamentalmente cabe señalar que esta situación se agrava en condiciones de pobreza, porque siempre son más vulnerables. Según la Organización Mundial de la Salud, 32 son las principales causas de mortalidad en el mundo y en todas estas patologías- a excepción del cáncer de piel, colon y recto- las clases sociales más desfavorecidas están a la cabeza: los pobres enferman mas y mueren antes. La población pobre de la zona rural esta mal alimentados, carece de agua disponible para limpiarse las manos después de manipular agroquímicos o para lavar los envases y además carece de escolaridad. Este ultimo aspecto es fundamental a la hora de comprender el grado de toxicidad de los productos y la forma de manejo preventivo del mismo. Respecto a la escolaridad en la provincia de Santa Fe, existen datos del RENATRE. Llama la atención que en proporción la delegación sur posee menos población con primaria completa (4292) y secundaria completa (540) que el norte que posee 4533 registrados con primaria completa y 415 registrados con secundaria completa. Todavía existe numerosa población con primaria incompleta que alcanza a unos 1537 de la delegación norte y unos 2297 de la delegación sur. Lamentablemente, manifiestan “sin estudio” unos 880 trabajadores y productores del norte y unos 375 del sur de Santa Fe.
Respecto a la alimentación, la Organización Mundial de la Salud ha comprobado que la toxicidad aguda del endosulfán (insecticida generalmente utilizado en los cultivos de soja trasngénica) se incremente 4,3 veces cuando estas reciben una dieta pobre en proteínas. . De modo que una cosa es padecer broncoespasmos, asma, proceso alérgicos, con dermatitis de contacto y otra cosa es sufrir una intoxicación que acarrea transformaciones cromosómicas o moleculares que terminen en patologías. Esta manipulación puede producir síntomas o malestar en el momento o generar transformaciones en los cromosomas y producir cáncer. El problema es que desde el punto de vista científico, según indica el medico rural Arturo Serrano “solo se comprueba el impacto de los productos químicos en la salud recién con las generaciones futuras”. Quizá después de mas de 40 años, de modo que si un producto se comenzó a utilizar en la década del 90 todavía no es posible establecer la vinculación entre ambos. Claro que esto también se suma a otro problema del momento: “la imposibilidad de probarlo científicamente, debido a la inespecificidad del efecto patológico y al tiempo de latencia transcurrido entre la exposición y la manifestación de los síntomas, de otra, a la universalidad de la exposición que no permite identificar hoy día poblaciones libres de residuo de pesticidas.
Algo similar manifiesta el Medico Miguel Tortorelli de una aseguradora de riesgos del Trabajo de origen español, quien señala que: “existe un subregistro de la intoxicación porque por un lado el trabajador y el productor son reticentes a reconocer que el trabajo puede afectar la salud (por la cultura) y en segundo lugar porque los médicos del interior carecen de conocimientos de medicina laboral y/o de toxicología para dar respuesta a estos problemas”. Esto se debe a que todavía las políticas de salud publica en el ámbito provincial y local continúan contratando otras especialidades medicas en lugar de estas, y los funcionarios de salud publica todavía no han visto el problema como para comenzar capacitando a los profesionales en esos temas.
El cuidado en el manejo de agroquímicos: Primeras medidas de prevención 5.a. RECAUDOS A TENER EN CUENTA:
1) la toxicidad (si es de tipo I A, I B III o IV)
2) el estado físico del plaguicida: si es líquido, sólido, gas o vapor. Esto permite seleccionar el equipo de protección personal.
3) la forma de preparación y la modalidad de aplicación.
4) el equipo aplicador que se usaría (mochila, pulverizadora de arrastre, autopropulsada, aeroaplicación, generador de nieblas) asegurándonos de mantener medidas de seguridad especialmente en el traslado, higiene y guarda del equipo.
5) el ambiente donde se aplica (campo abierto, monte frutal, invernáculo, galpón) que presenta peculiaridades a tomar en cuenta.
Tipo de Toxicidad
A continuación de enumera las clases toxicológicas de los productos fitosanitarios para conocer la peligrosidad del mismo.
Clasificación según los riesgos Clasificación del peligro Color de la banda Leyenda Clase I A Producto sumamente peligrosos Muy tóxico ROJO Muy tóxico Clase I B Producto muy peligrosos Tóxico ROJO Tóxico Clase II Producto moderadamente peligrosos Nocivo AMARILLO Nocivo Clase III Producto sumamente peligrosos Cuidado Azul Cuidado Productos que no ofrecen peligro Verde Cuidado Fuente: Centro de Asistencia Toxicológica en la República Argentina (REDARTOX). Año 2005.
Todo producto debe contar con un etiquetado y una hoja de seguridad que especifique estos datos. Sin embargo, a veces el productor adquiere productos a menor precio, que son ilegales o carecen de una hoja de seguridad donde se indique la toxicidad del mismo. Asimismo suele mezclarlos con otro y ponerlos a disposición del trabajador en grandes bidones que carecen de alguna leyenda. Esto es un hecho grave al momento de sufrir alguna accidente, pues el centro de salud que loa atiende o el servicio de toxicología que recibe la consulta se encuentran sin el dato suficiente para dar la atención necesaria en carácter de urgencia. Sin embargo es un problema señalado por sindicalistas, ingenieros agrónomos, veterinarios, asociaciones de productores y jóvenes del campo.
La prohibición de aplicaciones de productos fitosanitarios (Ley 11.273, art. 33 y 34 y Dcto. Nº 552/97, art. 51 y 53)
A continuación se detalla la legislación especifica sobre aplicaciones aéreas y terrestre que se encuentra vigente en la provincia de Santa Fe:
APLICACIONES AEREAS Inc. A Planta Urbana Prohibido productos I a y I B 3000 mts. SI Productos II y III SOLO excepcionalmente (debe existir ordenanza que autorice) 500 mts. Inc. B) SI Prod. I B excepcionalmente cuando NO existan II y II 500 mts. A 3000 mts. APLICACIONES TERRESTRES Planta urbana Prohibidos Prod. I A y I B 500 mts. SI Prod, II y III 500 mts. SI prod. I A y I B 500 mts. A 3000 mts.
5.b.ELEMENTOS DE PROTECCION PARA LOS TRABAJDORES A continuación se detalla lo que diferentes organismos de Argentina indican como necesario a la hora de manipular productos fitosanitarios
Sanidad Vegetal del Ministerio de la Producción del Gob. de la Pcia. de Santa Fe indica: Mascara buconasal con filtro especifico para plaguicidas Guantes y botas de goma Mamelucos tipo Tybek u oberoll impermeable Antiparras sombrero Curso de Salud y Seguridad en el Trabajo rural/PROCADIS/INTA 2005 indica: Protección facial para salpicaduras Guantes de acrilo nitrilo hasta el codo y botas de goma con pantalón afuera Delantal plástico y ropa de algodón con manga larga Protección respiratoria Sombrero impermeable
5.c. CUIDADOS EN CADA ETAPA DEL TRABAJO
SELECCIÓN Y COMPRA * Asesórese con un profesional y solicite el recetario * Compre el producto que Ud. necesita, NO el que necesita vender el comerciante * Opte por plaguicidas que tengan menor toxicidad * Pida la HOJA DE SEGURIDAD del producto y léala con detenimiento * Use solo plaguicidas aprobados y registrados (IASCAVSENASA) * Exija que se lo den en un envase original y con un correcto ETIQUETADO * Examine el estado de envase, la hoja de seguridad y la fecha de vencimiento * No almacene en exceso, compre solo lo que va a utilizar
TRANSPORTE * No transporte los envases en la cabina * Verifique que en la caja de la camioneta no haya elementos cortantes, ni punzantes que puedan dañar el envase * Sujételos bien * Nunca transporte junto con personas, animales y alimentos * Lleve matafuegos y elementos de control de derrames (como mínimo una pala para echar tierra para absorber)
ALMACENAMIENTO * En lugar protegido, con buena ventilación y sin incidencia de rayos solares * Manteniendo los productos lejos del piso y en sus envases originales * Guarde los plaguicidas bajo llave, fuera del alcance de niños y animales. Nunca junto a semillas, forraje o fuente de agua. * Ordenados por su toxicidad, manteniendo alejados los más tóxicos de los menos tóxicos. * Nunca guarde ropa ni elementos de protección personal en el mismo lugar donde almacena agroquímicos * Tenga matafuegos apropiados, en cantidad suficiente (como mínimo, uno de polvo químico triclase x 10 kg.) *Tenga elementos de control en derrame: a)para polvos: escoba y bolsa de nylon; b) para líquidos: aserrín y arena. * No trabaje ni permanezca dentro del lugar de almacenamiento
MEZCLA Y PREPARACION DE CALDOS * Prepare solo lo que va a usar y en el mismo día de tratamiento * Antes de comenzar la mezcla verifique la compatibilidad de los productos * Considere el comportamiento del producto a la temperatura en que se va a aplicar * Realice la carga de agua de forma que no haya posibilidad de contaminar bebidas, acequias, aguaduchos, curso de agua, etc.
MOCHILAS * Verifique con agua que no pierdan en ningún punto * Realice la limpieza del filtro con guantes y protección visual. Colóquese un protector impermeable en la espalda donde va a apoyar la mochila para que, en caso de goteo, la gota caiga en el suelo. * La mochila debe ubicarse en una superficie plana ala altura de su cintura de manera que, una vez llena, usted simplemente colocara sus brazos en los arneses de sujeción, se ajustara el cinturón y podrá salir caminando sin agacharse para levantarla desde el piso, llena. * Direccione la lanza y acote la aspersión de manera que no lo moje a usted en la aplicación.
PULVERIZADORAS * siempre regule con agua * Reemplace las pastillas desparejas, nunca destape en la aplicación soplando ni con palitos ni con alambres * Un equipo de aplicación adecuado posee tanque de agua limpia para primeros auxilios en el lote, lavador de envase y mezclador incorporado * Incorpore un lavaojos portátil
APLICACIÓN * Relea la etiqueta * Verifique las condiciones del tiempo (seca, lluvia, helada, viento dominante) * No aplique con vientos superiores a 10 km./hora * Use solo las dosis indicadas * Aleje de la zona de aplicación a los niños y a los animales * Prevea cercanía de fuentes de agua * No fume, coquee ni coma mientras aplique: estaría ingestando tóxico por vía digestiva * No aplique en horas de temperatura excesiva (sol alto), porque el calor aumenta la vaporización del producto, y la transpiración lava la piel colocándola en situación de mayor posibilidad de intoxicación por piel. * En monte frutal, invernáculos, cultivo bajo plástico y silos o celdas, los elementos de protección personal son especiales. Consulte a su aseguradora de riesgos del trabajo (ART) * Después de aplicar: lave los equipos, pero sin sacarse los elementos de protección personal * Quítese los elementos de protección personal y dúchese con abundante agua y jabón * No lleve la ropa de trabajo a su casa, déjela separada y nunca la lave junto a la otra * Respete y haga respetar los periodos de carencia (antes de consumir el producto) y reingreso al lote fumigado
MANEJO DE ENVASE VACIOS * Si no tiene lavador de envase incorporado, realice TRIPLE LAVADO * Agregue agua hasta cubrir ¼ de la capacidad del envase * Cierre el envase y agítelo durante 30 segundos * Vierta el agua del envase en el tanque del pulverizador Repita dos veces mas * Perfore el envase para evitar su reutilización
REINGRESO A LAS AREAS TRATADAS CON PESTICIDAS * Luego de aplicar un pesticida es necesario esperar un tiempo antes de reingresar a las áreas tratadas, que varia según la toxicidad del producto (ver hoja de seguridad) * Cuando sea necesario aplicar dos o más pesticidas de diferente toxicidad, considere el intervalo mayor * Tenga una carpeta de HOJAS DE SEGURIDAD de todos los plaguicidas que utiliza. Es importante conocer los primeros auxilios por tipo de producto y sus antídotos. Lleve esa hoja al medico.
5.a. PARA CUIDAR A LA FAMILIA * Enseñarle a nuestro familiares, especialmente a los menores, a no utilizar envases que encuentren tirados en el campo, a protegerse y no exponerse cuando se esta fumigando.
* Nunca debemos llevar a la casa ropa que hayamos utilizado en la aplicación
* Los equipos de aplicación deben lavarse y guardarse bajo llave y lejos del alcance de los niños.
* No tendremos los productos al alcance de los niños, los alimentos o los animales.
* No colgar la ropa en la soga afuera, si hay aplicaciones aéreas en las cercanías
* Verifique el periodo de carencia tiempo mínimo que se debe esperan para consumir un producto luego de su aplicación y respételo especialmente si ordeña o carnea para consumo
medio&medio
Lunes, 12 de Octubre de 2009
Javier Oscar Villalba vive en Marcelino Escalada, Santa Fe, pero enseguida aclara que trabajaba en otras localidades. Hoy tiene 24 años y a los 17 años empezó a trabajar de “banderillero”.
Cuenta que con su padre comenzaban a las nueve de la mañana, y “hasta la hora que fuera necesaria”, por 10 centavos la hectárea. El campo no es necesariamente la imagen que el mismo campo reproduce de si mismo en los medios. En el campo hay un repetido escenario de la explotación de la pobreza entre otros males. Y con la llamada frontera agropecuaria que no es ni más ni menos que la colonización, los ricos aparecen más ricos y los pobres más pobres.
Cuando llovía no trabajábamos, también se tenía en cuenta el viento pero igual en el remolino, desde el “mosquito” el veneno nos salpicaba hasta en la cara” me dice Javier
Muchos chicos como Javier trabajan en el campo como banderilleros. Parados a los costados del paso de la máquina fumigadora indican por donde tienen que pasar. Paradójicamente a estas máquinas se las llama mosquitos porque se parece al insecto que el glifosato también acabará. Javier cuenta con naturalidad que comían y tomaban agua al lado del mosquito y que en ese campo nunca fumigaban con avioneta.
¿No les daban ninguna protección?
Nada. Trabajábamos sin ningún tipo de protección, ni guantes, ni máscara, ni nada. Una vez le pedí al patrón un barbijo pero jamás me lo dio”
Las condiciones duras del trabajo salen disparadas. “Mi papá y yo caminábamos por el sembrado, hasta llegar a unos 50 metros del mosquito, para “marcar, de ahí nos pasaba al lado fumigando, no tenía que quedar nada seco.
¿También manejabas el mosquito?
“No, a veces viajábamos arriba del tanque, nada más, pero lo que sí hacíamos era cargar los bidones y llenábamos el tanque con Round Up mezclado con Cipermetrina”
“¿Recordás para quién trabajabas?
“Si, para la empresa FAGAGRO”
Dicha empresa figura en la web del INASE sancionada por Asuntos Jurídicos, Ley 20.247 artículo 35, de Semillas y Creaciones Fitogenéticas.
Javier dejó de hacer ése trabajo y hoy hace changas de albañil. El contacto con los tóxicos dejó huellas. Su padre sufre problemas de estómago, sin tratar y un amigo perdió todo el pelo, por problemas de salud. A Javier lo van a operar de un “tumorcito” en un ojo y que tiene salpullidos constantes en la espalda y detrás de las orejas, que no sanan. El “tumorcito” como el lo llama, es como una verruga que va creciendo en su ojo.
Se me hace un nudo en la garganta y siento tristeza. Me dice que es un gusto ayudar y colaborar y que hubiera querido seguir estudiando. Con esas palabras recordé mi pueblo.
Otra persona que trabajó de banderillero vive en Cacique Ariacaiquin. El pueblo está a una media hora de La Criolla. Intentamos llegar pero las calles de tierra y la lluvia no nos dejan avanzar con la chata que se resiste. Allí está la Secundaria Nº 1359. Llamamos unas cuatro veces a la escuela donde estudia. Nunca lo contactamos, lo negaron siempre. La directora tienen miedo, no quiere que se involucre a la escuela, el joven no quiere hablar, la familia dice que nunca fue banderillero porque sufre de un pulmón, solo fue una broma mal contada. Las historias mal contadas dejan dudas nos prometemos volver.
Otro es el caso de Humberto Miguel Lencina que vive en el Barrio Santa Rosa, de La Criolla. Comenzó el trabajo de banderillero a los 22 años y hoy tiene 25. Nos cuenta que sus jornadas comenzaban a las siete de la mañana y finalizaban a veces a las nueve de la noche. A cambio recibía $30 de jornal.
Como Humberto Javier también trabajaba sin protección alguna y tambièn cargaba el mosquito. “Usábamos Glifosato, Endosulfán y Cipermetrina, en la mayoría de los casos juntos, acá le dicen cóctel.
¿Comían en el lugar?
No nos daban de comer en toda la jornada, solo un poco de agua en algunos casos, si había plantas de citrus, naranja o pomelo cerca, ese era nuestro almuerzo.”
Nos relata que una vez tuvieron la rotura de una manguera, la cual lo bañó con el líquido del veneno para fumigar y tuvo que terminar la jornada con la misma ropa, que se secó sobre su piel.
Muchas veces, dice,” el maquinista en horas de la noche, no nos veía, y con los brazos del aparato, terminaba pulverizándonos encima”. Humberto hoy sufre de alergias y fuertes dolores de cabeza constantes, sin tratar .
Martín Villalba, espera su turno para hablar. También vive en el Barrio Santa Rosa y fue compañero de equipo de Humberto en las fumigaciones. Trabajó hasta la cosecha pasada Hoy tiene 22 años y es banderillero desde los 19. .
Martín también está enfermo. Sufre muchos problemas hepáticos “sin tratar”. El drama de los chicos que son empleados en campos de soja es la cara de una actividad sumamente aberrante. Los niños-bandera están atados al círculo de la pobreza, ese lugar que no ve nadie. .
Fuente : Asociación Argentina de Periodistas Ambientales. . Entrevistas realizadas por: Dra Graciela Gomez,”Ecos de Romang” y Oscar Brasca, “Autoconvocados de La Criolla”. Los niños envenenados de la Argentina
Mientras, seguiremos insistiendo en que los agrotóxicos enferman…envenenan y matan, pero sin dejar de denunciar también que de todo eso hay responsables, hay homicidas y hay cómplices que callan y otorgan mientras se llenan de dinero.
Por Mercedes Mendez. Dos niños muertos por agrotóxicos en el mismo pueblo en un año. Los niños envenenados de la Argentina - Esto en verdad es algo que nunca hubiera deseado escribir. Me lleva a hacerlo el dolor y la impotencia que desde hace unos días siento tras conocer un dato, frío, como todos los datos o las estadísticas:
José Rivero y Nicolás Arévalo son los niños que fueron envenenados en Argentina ante la indiferencia y complicidad de la clase política nacional.
El sábado pasado, tras permanecer varios días internados en grave estado, falleció otro niño, oriundo de la ciudad de Lavalle, Corrientes, intoxicado por agrotóxicos.
En junio del 2011, me encontraba participando de un Encuentro de Pueblos Fumigados en Carlos Pellegrini, Corrientes y allí supe de la muerte de Nicolás y también de lo grave que estaba Celeste, trasladada a Buenos Aires y en lista de trasplante hepático, que finalmente no necesitó.
Allí, la mamá de Nicolás me contó que vivían frente a una tomatera que siempre “tiraban venenos”, que en esos día habían tirado y que las zapatillas de los chicos tenían incluso pegado barro que se había hecho al mezclarse con el agua que venía de la tomatera. Contó que Nicolás lamentablemente no corrió la misma suerte de Celeste, él ni siquiera pudo llegar a ser trasladado a un centro de mayor complejidad.
Esto no se arregla “alejando” las fumigaciones. Los venenos son venenos y enferman y matan.
Los familiares de Celeste allí presentes, me encomendaron que a mi regreso a capital contactara con la madre de la niña. En los pocos encuentros que tuve –ya Celeste estaba mejor- relató nuevamente el miedo que tenían de regresar a ese lugar, ya que sabían que la vida de ellos y sobre todo la de sus hijos corrían serios riesgos a causa de la amenaza de envenenamiento constante que significaba vivir allí, por las permanentes fumigaciones en las tomateras.
A sabiendas de la gravedad de las consecuencias que las fumigaciones están provocando en la salud de la población afectada, es que participé de encuentros escuchando testimonios de pobladores y profesionales afectados; escribí notas a autoridades hospitalarias alertando sobre el tema y solicitando ayuda; difundí informaciones y participé en la organización de charlas-ateneos dentro de instituciones de Salud, tres en menos de un año.
Glifota y Endosulfan - Etnocidio
Evidentemente pareciera que nada de esto, que muchos otros ya vienen tenazmente realizando y denunciando también desde hace años, hace que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, de lo contrario estas cosas no deberían seguir ocurriendo con descarada impunidad.
Ante tanta impotencia y dolor que, aún no me invalidan a perseverar en el tema, algunas preguntas y reflexiones pugnan por salir de mi cabeza.
No es esta la ocasión de citas pero, hay informes científicos más que suficientes que indican que las sustancias que se están utilizando en la agricultura en los últimos años son más que dañinos para el suelo, el agua, los animales y las personas…es decir, más claro: son VENENOS incluso algunos fueron utilizados como armas de guerra y ahora son derramados a millones de litros sobre poblaciones indefensas.
Los niños de Corrientes tal vez hayan “cometido el delito” de llevarse tierra o alguna planta del lugar -donde viven, aman y se saben parte- a la boca. Cualquiera de nosotros o nuestros hijos, sobrinos o nietos lo hemos hecho alguna vez, pero es evidente que a ellos desde hace unos años, esto les está representando la diferencia entre la vida y la muerte.
Unos días antes de descomponerse el nene que falleció el sábado, los “marcadores biológicos”, según cuentan, indicaron claramente que ahí estaba pasando algo: cayeron fulminados el perro, los chanchos y otros animales del lugar, “ninguno se agusanó” cuentan asombrados. Vaya detalles no?
¿Quién y desde cuándo han dictaminado que jugar con la naturaleza sea una inapelable sentencia de muerte?
Imaginemos por un momento que en lugar de haber sido por agrotóxicos, hubieran sido dos muertes en un año, en una ciudad de 5000 hab. (como aproximadamente tiene Lavalle) por inseguridad por ejemplo, por secuestros u otra causa ¿Cuál habría sido nuestra reacción como sociedad?…
¿Y la reacción de los medios…corporativos o no? Si la causa hubiera sido otra, si además los chicos hubieran sido de otro medio social…¿Cuál habría sido la atención, las páginas y el tiempo dedicado por la prensa?…
Sin duda hubieran estado haciendo largas y firmes guardias periodísticas esperando “el último parte médico” que informara como sigue todo…estarían esperando resultados de análisis…de autopsia…etc.
En definitiva, estarían haciendo sentir a la sociedad que la persona que está peleando por sobrevivir, si se muere, se nos muere un poco a todos no??
¿Por qué en este caso no pasa lo mismo? Me pregunto: ¿la muerte de estos dos nenes no nos debe doler a todos?
Eran dos nenes sanos, nunca nadie debía haberlos intoxicado, tampoco fue un descuido de la madre…
Y, a los equipos de salud: ¿Qué responsabilidad nos cabe en salir a denunciar estas cosas que vemos están pasando? ¿Es ético seguir mirando para otro lado cuando están envenenando a las personas impunemente?
Mientras, seguiremos insistiendo en que los agrotóxicos enferman…envenenan y matan, pero sin dejar de denunciar también que de todo eso hay responsables, hay homicidas y hay cómplices que callan y otorgan mientras se llenan de dinero.
Y estamos hablando acá solo de las intoxicaciones agudas, ¿qué pasa además con las consecuencias crónicas en el medio ambiente y en las personas? ¿Qué pasa desde el punto de vista de la salud, con el aire que respiramos, con el agua que tomamos, con los alimentos que ingerimos?..
Esos tomates de Lavalle seguramente estarán en nuestra mesa mañana?…Que la población esté ingiriendo a diario pequeñas dosis de tóxicos que se irán acumulando progresivamente, no es un problema de salud?
Y, en caso de haber recibido un trasplante hepático, ¿no deberíamos cuestionarnos si es un éxito para la ciencia o los equipos de salud intervinientes, realizar un trasplante con todo lo que ello significa, en un nene que nunca debía haberlo necesitado, de no ser porque se está permitiendo envenenar a las personas?
Y: ¿A quién vamos a comunicar los resultados de los análisis, al SENASA? institución que permite que estos venenos sigan siendo utilizados? Qué esperamos que nos van a decir? No debemos pensar en hacer algo más?
Y al Ministerio de Educación? No le preocupa que “sus alumnos y maestros” estén siendo fumigados mientras están tomando clases o en los patios de las escuelas? Tampoco lo saben?
Y que se están enfermando y muriendo como consecuencia de ello?
Algunas cosas, pocas, tengo claras entre tanta impotencia y dolor que aturde.
Esto no se arregla “alejando” las fumigaciones. Los venenos son venenos y enferman y matan, más rápido o más lentamente, sea por aire, por tierra, a 800 o a mil metros: creo que no hay lugar a discusión: NO SE DEBEN USAR.
Nicolás Arevalo - Víctima de las fumigaciones
Lo más fácil es cargar sobre responsabilidades individuales –que las hay por supuesto y deben pagar- pero pienso que hay otras que son más grandes y siempre terminan eludiéndose y son las que corresponden a las autoridades que deben tomar medidas urgentes, prohibiendo usos y protegiendo a las víctimas que son presa fáciles de esta situación, por ser los más humildes y con sus necesidades totalmente insatisfechas.
Protegerlos significa no dejar que nadie tome represalia con ellos y ofrecerles otro medio de subsistencia que no sea a costa de su salud o la de sus familiares por ejemplo.
Pienso que la solución no es fácil, pero es una decisión política, no hay otro modo de cambiarlo y debe priorizar la Salud a la rentabilidad indefectiblemente, aunque tristemente uno observa que todo va camino a seguir profundizándose, pero en sentido contrario.
Mientras, seguiremos insistiendo en que los agrotóxicos enferman…envenenan y matan, pero sin dejar de denunciar también que de todo eso hay responsables, hay homicidas y hay cómplices que callan y otorgan mientras se llenan de dinero.
Sin duda hay que subvertir los valores ya que, de seguir así, seguiremos contando los enfermos y muertos que por supuesto siempre los ponemos nosotros, los de este lado de la vereda. Fuente Red Universitaria de Ambiente y Salud
Mercedes Mendez / Mechi Enfermera Red Universitaria de Ambiente y Salud – Médicos de Pueblos Fumigados
Niños Envenenados en Misiones
Los niños envenenados
Por Silvana Melo
Martes, 15 de Mayo de 2012 09:30
(APe).- José Rivero jugaba en la tierra, en la chacrita de Lavalle, a pocos kilómetros de Corrientes. Hundía el pie en la humedad y miraba el moldecito de su huella. A veces modelaba el barro y otras se ennegrecía los dientes con los dedos. A los cuatro años no entendía la muerte de sus animales, que iban cayendo, tiesos y amarillos, después de días de desánimo y vómitos bordó. Comía tierra mientras alzaba chozas con ella, con techitos de rama seca. A su alrededor los plantíos eran una alfombra verde. Algunos días se venía un olor fuerte, penetrante en los pulmones. Los ojos picaban y la garganta era de lija. La vida en su casa agonizaba proporcionalmente al verdor de las chacras. Se fueron secando, fumigados como malezas. José murió en el Garrahan, envenenado. La tierra estaba embebida de clorados. El modelo extractivo no incluye la vida. Menos aún aquellas vidas anónimas, de gente pequeñita, que llegó a deshora a un mundo para otros. Menos aún para las vidas confinadas a una parcela mínima en medio del negocio. Que se las arreglará más temprano que tarde para sacárselas de encima. Con la policía, con las patotas, con el cianuro en el agua o fumigándoles la casa y la piel. Como a la mala hierba. La soja modificada genéticamente resiste al glifosato y ve, desde su púlpito, extinguirse al pasterío indeseable. Pero los niños no tienen modificación genética. Y suelen morirse como los pastos. Un año atrás dos vecinos de José, Nicolás Arévalo y su prima Celeste Estévez, caminaban por los sembrados en Lavalle, hundiendo los pies en el barro. Por su piel penetró el endosulfán, el mismo veneno atroz que mató a José. Un clorado prohibido en casi todo el mundo pero que en un par de países de América Latina sigue aplicándose. Nicolás no pudo resistirlo. Tenía cuatro años. A los niños de tierras perdidas los persigue el hambre, el gatillo fácil, el paco o una nube tóxica. Como los químicos asimilables al napalm que enfermaron de cáncer a Ezequiel, de siete años, en Nuestra Huella. Murió hace dos años de un tumor cerebral, después de haber apilado miles de huevos desde los cuatro. Embarrado de estiércol y agroquímicos. Los niños de tierras perdidas son débiles como la hierba. En Misiones, 5 de cada 1000 niños nacen con malformaciones, según el informe del doctor Juan Carlos Demaio, jefe de cirugía del Hospital Provincial Ramón Madariaga. La mayoría, en las zonas tabacaleras y papeleras. Los agrotóxicos matan lo que se le interponga al cultivo. Se cuelan en el ambiente, en el agua, en la dermis de la tierra. En siete años fueron cayéndose muertos uno a uno. Los primitos Portillo vivían en el paraje rural del Tala, en Entre Ríos. Habían quedado presos de las plantaciones de soja. Rodeados en su pequeña casita, en la única tierra suya, que les fue respetada apenas. Entre 2000 y 2007 fueron fumigados como al junquillo, atacados como a la peor maleza. Pero el junquillo resiste más que Alexis, de un año y medio. Que Rocío y Cristian, de ocho. Que se extinguieron como luciérnagas en el día. Sin poder pelearle a nada. “Cuando fumigaban, nos encerrábamos en la pieza. Por días nos dolía la cabeza, picaba la garganta y ojos. Y si llovía, el arroyo de casa bajaba con peces muertos. En el campo hay palomas, perdices y liebres muertas, nada deja el veneno”, dice Norma, la mamá de Cristian. En Gualeguaychú culparon a la sangre (los papás eran primos). Después, a una bacteria desconocida. Por último a la supuesta desnutrición de los chicos. Los niños de las tierras perdidas son débiles como la hierba. Y el poder económico los tala como a los montes. El endosulfán, el glifosato y todos sus socios, amigos y parentelas son los dioses potentes del modelo extractivo que no deja hierba en pie. Ni pulmones ni niños ni tierra para jugar ni barro donde hundir el pie. Cómplices directos del cianuro que envenena el agua. De la topadora de los monstruos que construyen poder y riqueza sobre la piel de las vidas nuevas. Sobre los pedacitos de porvenir que intentan resistir a la agonía de sus cielos y de sus pájaros. Pero los niños de las tierras perdidas son tan débiles como la hierba. Se apagan, anónimos, como fueguitos lejanos. Y los pájaros se quedan cada vez más solos.
El militante revolucionario, no participa de las prácticas que humillan al pueblo, sabe que un compatriota sistemáticamente humillado, es un hombre derrotado; la historia le demuestra, que los pueblos se liberan organizándose y movilizándose; con pasión, con fervor, con el corazón, con fanatismo, por los sueños de felicidad compartidos en un destino común. Es un insulto a su condición de militante, toda política que tenga por objeto comprar voluntades, utilizando las necesidades del pueblo. Puede vincularse de mil formas con el pueblo, pero sólo admite a su lado las voluntades, que libremente y como iguales, comparten con él, un proyecto liberador
NÉSTOR VOS JUNTO A LOS 30 MIL SON EL ALMA DE NUESTRO COMPROMISO