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martes, 3 de julio de 2012

TÚPAC AMARU II, JOSÉ GABRIEL CONDORCANQUI NOGUERA

Seguir a Nicky_Damico en TwitterGlasy Pereira
¿SABÍAN QUE TÚPAC AMARU II, JOSÉ GABRIEL CONDORCANQUI NOGUERA, TENÍA UN PROGRAMA ECONÓMICO Y SOCIAL MUY AVANZADO PARA LA ÉPOCA?. BUENO, NUESTROS REVOLUCIONARIOS DE MAYO: SAN MARTÍN, BELGRANO, MONTEAGUDO, CASTELLI Y MORENO SÍ LO SABÍAN, POR ESA RAZÓN RECONOCÍAN EN TÚPAC AMARU II AL VERDADERO REFERENTE DE LA REVOLUCIÓN AMERICANA,
José Gabriel Condorcanqui nació en Tinta (Cusco) el 19 de marzo de 1738. Es probable descendiente del Sapa Inca Tupac Amaru, cacique de Surinama, Tungasuca y Pampamarca. Fue el líder que encabezó la mayor rebelión de corte independentista en el Virreynato del Perú, en pro de la libertad de toda América. 

Condorcanqui constituyó un movimiento que eliminó la clase indígena noble y es reconocido como el fundador de la identidad nacional peruana. 

Su nombre en quechua es TUPAC AMARU (Amaru significa serpiente y Tupaq posiblemente significa el que se encuentra o el que pelea); José Gabriel Condorcanqui le llamaron los españoles para desacreditarlo frente a sus seguidores. El nombre de Tupac Amaru II es totalmente inexacto se debe a un error de Garcilaso de la Vega. Toda esta información fue descubierta por el historiador John H. Rowe en 1982...

Actividades Económicas:

Concluídos sus estudios y nombrado cacique de los territorios que por herencia le correspondían, Condorcanqui fijó su residencia en la ciudad del Cusco. El 25 de mayo de 1758, contrajo matrimonio con Micaela Bastidas, quien también descendía de una familia cusqueña de abolengo. Fruto de ese matrimonio, engendraron tres hijos: Hipólito, que nació en 1761, Mariano, que nació en 1763, y Fernando, que nació en 1770.

En aquel momento, las propiedades de Condorcanqui incluían cocales en Carabaya (Puno), chacras en Tinta, vetas de minas en el sur del Alto Perú (actual territorio de Bolivia),  y un número aproximado de 350 mulas que empleaba como animales de carga para el transporte de mineral a las provincias argentinas, principalmente Tucumán.Estas actividades económinas le valieron a él y a su familia un buen nivel económico, pero por sus fuertes rasgos indígenas, la alta sociedad cusqueña formada en su mayoría por españoles y criollos, no lo aceptaba como uno de los suyos. 

La tradición de su familia afirmaba que descendía directamente de los últimos habitantes del Imperio incaico que, huyendo de la dominación española, se asentaron en la localidad de Vilcabamba (actual provincia de Paruro, departamento del Cusco). En esas ideas, José Gabriel Condorcanqui afirmaba descender de Túpac Amaru I, el último Incas de Vilcabamba, quien fuera ejecutado en 1572 en la Plaza de Armas del Cusco por orden del Virrey Francisco de Toledo.

Debido a sus actividades económicas, Condorcanqui sufrió la presión de las autoridades españolas, que intentaban tener el monopolio del tránsito de mineral por el Alto Perú. Las autoridades españolas sometieron a Condorcanqui al pago de prebendas e impusieron la obligación a todos los indígenas a participar en la mita, o trabajo en las minas en favor de la Corona. 

Con este panorama, Condorcanqui presentó en 1776 una petición formal ante la Real Audiencia de Lima para que los indígenas fueran liberados del trabajo obligatorio en las minas. La decisión de la Audiencia de Lima fue negativa, causando en Condorcanqui un profundo rechazo y resentimiento ante el sistema. 

La Rebelión

La mita y los abusos de los corregidores fueron las principales causas de la rebelión indígena, que estalló el 4 de noviembre de 1780 en la localidad de Pluma. Otra causa adicional fueron los ''repartimientos00 de las tierras que había dispuesto el nuevo virrey Agustín de Jáuregui y Aldecoa. Estos repartimientos afectaban directamente las propiedades de Condorcanqui, quien veía como gran cantidad de sus tierras eran expropiadas. 

Condorcanqui encabezó esta insurrección, la más grande en la historia del Virreynato. En sus inicios, la rebelión reconoció la autoridad de la Corona española, limitándose a exigir cambios en la organización administrativa del Virreynato para frenar los abusos de los corregidores. El día que se dio inicio a la rebelión, ésta se dirigió al corregidor de Tinta, el español Antonio Arriaga, quien fue apresado y ejecutado ese mismo día. Para ese tiempo, Condorcanqui ya había adoptado el nombre de Túpac Amaru II, en honor a su antepasado, el último inca del Vilcabamba. En adelante, el movimiento se propaló por gran parte de la sierra sur del Virreynato. 

Pese a que su objetivo inicial fue luchar contra los excesos y la mala administración de los españoles, Túpac Amaru no pudo evitar que la guerra se convirtiera en racial (indígenas frente a europeos y criollos). Al frente de una nutrida hueste y después de vencer a un ejército de 1200 españoles en Sangarará, Túpac Amaru decidió no dar el golpe definitivo a la plaza virreynal ubicada en la ciudad del Cusco. Por el contrario, replegó sus tropas a Tungasuca. Algunas fuentes indican que Túpac Amaru realizó esta retirada táctica con el fin de facilitar el diálogo con las autoridades españolas. Pero, lo que permitió fue que los españoles en Cusco organizaran su resistencia y tuvieran tiempo para recibir refuerzos enviados por orden del Virrey de las ciudades de Lima, Arequipa y Huamanga. Estos refuerzos y la nueva estrategia planteada por el general realista Gabriel de Avilés fueron determinantes para que las tropas del virrey (que contaba entre sus oficiales con el brigadier Mateo Pumacahua, que encabezaría años después otro levantamiento de corte independentista) pudieran vencer a los rebeldes el 8 de enero de 1781.

Luego de esta caída, las tropas realistas, bajo el mando del Mariscal español José del Valle, persiguieron a las huestes tupacamaristas, produciéndose sendos enfrentamientos los días 5 y 6 de abril en Tinta. Las huestes independentistas fueron diezmadas y los principales dirigentes de la rebelión capturados, entre ellos, Túpac Amaru
Juzgamiento y Ejecución.

El 18 de mayo de 1781, Túpac Amaru fue obligado tal y como señalaba la sentencia, a presenciar la ejecución de toda su familia, que era llamada muerte psicológica. Ante su presencia, ejecutaron a su esposa, sus cuatro hijos, aliados y amigos. Luego le cortadon la lengua.  Se le intentó descuartizar vivo atando cada una de sus extremidades a sendos caballos, de manera infructuosa, por lo que finalmente se optó por decapitarlo y posteriormente despedazarlo. Los científicos que han estudiado este tema concluyeron que por la contextura física de Túpac Amaru era imposible despedazarlo de esa forma, sin embargo se le dislocaron brazos y piernas junto con la pelvis.

Su cabeza fue colocada en una lanza en Cusco y sus brazos en Tungasuca y Carabaya y sus piernas en Levitaca y Santa Rosa. Pese a su ejecución, los españoles su lograron sofocar la rebelión. que continuó al mando de su medio hermano Diego Cristóbal Túpac Amaru, al tiempo que se extendía por el altiplano boliviano, la región de Jujuy y en el Noroeste 

Legado:

La fama de Túpac Amaru se extendió al punto que los indígenas sublevados en el llano de Casanare, en la región de Nueva Granda, lo proclamaron como rey de América. Siguiendo los pasos de su antecesor, que había intentado una solución pactada al conflicto, tras difíciles negociaciones, en enero de 1782, el nuevo cacique inca consintió en deponer las armas con la promesa española de indultar a los rebeldes y corregir la mala situación de los indígenas.

Las posteriores rebeliones criollas invocaron a Túpac Amaru para obtener el apoyo de los indígenas, caso entre otros de Tupac Katari en la región que vendría a ser después parte de Bolivia.
La rebelión de Tupac Amaru II marcó el inicio de la etapa emancipadora de la historia del Perú cuando este país se decide por su independencia luego de casi tres siglos de ser colonia española. Por su parte Condorcanqui es considerado un precursor de la independencia del Perú. Incluso, actualmente su nombre y figura es acogida ampliamente por los movimientos indígenas andinos, así como por los movimientos de izquierda política.

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el ser peronista revolucionario

El militante revolucionario, no participa de las prácticas que humillan al pueblo, sabe que un compatriota sistemáticamente humillado, es un hombre derrotado; la historia le demuestra, que los pueblos se liberan organizándose y movilizándose; con pasión, con fervor, con el corazón, con fanatismo, por los sueños de felicidad compartidos en un destino común. Es un insulto a su condición de militante, toda política que tenga por objeto comprar voluntades, utilizando las necesidades del pueblo. Puede vincularse de mil formas con el pueblo, pero sólo admite a su lado las voluntades, que libremente y como iguales, comparten con él, un proyecto liberador

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