Sobre la hermandad de los que trabajan, la unidad de todos
Hace un año escribía un modesto análisis, donde intentaba resumir las principales conquistas de la última década e identificar las limitaciones de ese proceso. Asimismo planteaba los desafíos por delante de un gobierno popular en un próximo mandato, en particular los relacionados a los sectores más desprotegidos de una clase trabajadora fragmentada: es decir, políticas públicas específicas destinadas al universo que denominamos economía popular.Resulta interesante a la hora de pensar la convulsionada actualidad de nuestra región como hoy son otras las preocupaciones de los trabajadores argentinos en su conjunto. Es que ante la posibilidad de estabilizar un proceso con pilares en la industria y el trabajo (con todos los déficit que en reiteradas oportunidades hemos señalado), el péndulo se movió una vez más hacia la reinstalación de un modelo de corte neoliberal. Y la transición de un modelo a otro se dio con mayor celeridad a la que incluso pensábamos quienes señalábamos este cambio de rumbo.Mencionemos algunas de las medidas tomadas que dan sustento a las nuevas demandas de los trabajadores:1) Los despidos en el sector público que allanaron el camino para que suceda luego lo mismo en las empresas, que perjudican a miles y miles de compatriotas que perdieron su empleo en los últimos meses.2) La pérdida en el poder de compra de los ciudadanos, en principio por la suba de precios consecuencia de la implementación de una brutal devaluación del peso y una quita en las retenciones a los productos primarios.3) Tarifazos en los principales servicios básicos como la electricidad, el gas y el transporte. Esto no solo impacta en el salario de nuestros vecinos, sino también en la estructura de costos de fábricas y comercios.4) Apertura indiscriminada de las importaciones, atentando contra la industria nacional y el trabajo en nuestro país.Estos son algunos de los elementos que componen el círculo vicioso que impacta en forma negativa sobre el empleo y la capacidad de compra. Parece difícil comprender como mediante la implementación de estas políticas se pretende arribar a la tan mentada pobreza cero. Tampoco lo explica la potencial llegada de inversiones, no solo porque los principales capitales del mundo son destinados a la especulación financiera, sino porque en caso de llegasen, rara vez han derramado algo más que falsas expectativas entre la población.Como se sabe, el retorno masificado de situaciones que parecían saldadas –en buena parte- en la Argentina de los últimos años, desembocó en la movilización conjunta de las cinco centrales de trabajadores. Desde ya que las reivindicaciones son heterogéneas: modificación del impuesto a las ganancias, cese a los despidos, implementación de una tarifa social para empresas recuperadas, continuidad de programas sociales, entre otros. Sin embargo, más allá de este amplio universo de reclamos, dicha movilización constituye un hecho trascendental para los intereses del conjunto de los trabajadores. Esto es así porque solo en su unidad estará la llave para poner freno a la ofensiva de las corporaciones.Hace unos días dije que la unidad no es una consigna, sino una difícil tarea que se construye a diario. Transitemos ese camino.
Martin Poustis
Instituto Producir Igualdad
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