CTEP

CTEP

San Cayetano

San Cayetano

lunes, 22 de agosto de 2016

Fusilamientos de Trelew

En la madrugada de aquel día, 16 jóvenes prisioneros políticos fueron asesinados y otros tres sobrevivieron con graves heridas al fusilamiento seguido por disparos de gracia en la base naval Almirante Zar de Trelew, en lo que la dictadura de entonces pretendió presentar como resultado de un inexistente "intento de fuga".El 15 de agosto de 1972, esos 19 jóvenes formaban parte del contingente de guerrilleros presos -entre integrantes del ERP, FAR y Montoneros- que logró escapar de la cárcel U6 de Rawson con el objetivo de salir a Chile en un avión desde el aeropuerto de Trelew, próximo a Rawson, la capital de la provincia de Chubut.Pero este grupo no llegó a tiempo y el avión despegó con sólo seis evadidos que salieron antes en vehículos desde la cárcel y alcanzaron a abordarlo: Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo y Domingo Menna (ERP), Roberto Quieto y Marcos Osatinsky (FAR) y Fernando Vaca Narvaja (Montoneros).Cercados por tropas de la Armada, los otros 19 militantes, que tras superar imprevistos llegaron más tarde al aeropuerto, sólo aceptaron rendirse después de pactar con los jefes navales que serían devueltos a la cárcel de Rawson con todas las garantías, en una negociación presenciada por un juez, abogados y periodistas. No obstante, el pacto fue incumplido y los presos recapturados fueron conducidos a la base Almirante Zar de la Armada, donde días después, el 22 de agosto pasadas las tres de la madrugada, fueron fusilados.En esos hechos murieron Carlos Astudillo, Rubén Bonet, Eduardo Capello, Mario Delfino, Carlos Del Rey, Alfredo Kohon, Clarisa Lea Place, Susana Lesgart, José Mena, Miguel Polti, Mariano Pujadas, María Angélica Sabelli, Humberto Suárez, Humberto Toschi, Jorge Ulla y Ana Villarreal de Santucho.María Antonia Berger, Alberto Camps y Ricardo Reneé Haidar sobrevivieron con graves heridas y dieron su testimonio sobre estos crímenes, en primer lugar, para el libro "La patria fusilada" de Francisco Urondo, mientras los cuatro estaban todavía presos en la cárcel porteña de Villa Devoto. Berger, Camps y Haidar, igual que Urondo, fueron asesinados durante la última dictadura.

No hay comentarios:

el ser peronista revolucionario

El militante revolucionario, no participa de las prácticas que humillan al pueblo, sabe que un compatriota sistemáticamente humillado, es un hombre derrotado; la historia le demuestra, que los pueblos se liberan organizándose y movilizándose; con pasión, con fervor, con el corazón, con fanatismo, por los sueños de felicidad compartidos en un destino común. Es un insulto a su condición de militante, toda política que tenga por objeto comprar voluntades, utilizando las necesidades del pueblo. Puede vincularse de mil formas con el pueblo, pero sólo admite a su lado las voluntades, que libremente y como iguales, comparten con él, un proyecto liberador

NÉSTOR VOS JUNTO A LOS 30 MIL SON EL ALMA DE NUESTRO COMPROMISO